Letra de algunas canciones de Joaquín Sabina
Calle melancolía
¡Qué demasiao!
Pongamos que hablo de Madrid
Gulliver
Con la frente marchita
19 días y 500 noches
Ahora que
| Como quien viaja a lomos de una yegua sombría1
por la ciudad camino, no preguntéis a donde busco acaso un encuentro que me ilumine el día y no hallo2 más que puertas que niegan lo que esconden. Las chimeneas vierten3 su vómito de humo a un cielo cada vez más lejano y más alto por las paredes ocres se desparrama4 el zumo de una fruta de sangre crecida en el asfalto. Ya el campo estará verde, debe ser primavera cruza por mi mirada un tren interminable el barrio donde habito no es ninguna pradera5 desolado paisaje de antenas y de cables. Vivo en el número 7 calle Melancolía quiero mudarme6 hace años al barrio de la Alegría pero siempre que lo intento ha salido ya el tranvía en la escalera me siento a silbar7 mi melodía. Como quien viaja a bordo de un barco enloquecido8 que viene de la noche y va a ninguna parte así mis pies descienden la cuesta del olvido fatigados de tanto andar sin encontrarte. Luego de vuelta a casa enciendo un cigarrillo ordeno mis papeles, resuelvo un crucigrama9 me enfado10 con las sombras que pueblan los pasillos11 y me abrazo a la ausencia que dejas en mi cama. Trepo por tu recuerdo como una enredadera12 que no encuentra ventanas donde agarrase13. Soy esa absurda epidemia que sufren las aceras14 si quieres encontrarme ya sabes donde estoy. (Estribillo) (disco Malas compañías, 1980) |
Vocabulario |
Gulliver
Un día los enanos se rebelarán(1) contra Gulliver. Todos los hombres de corazón diminuto(2) armados con palos(3) y con hoces(4) asaltarán al único gigante con sus pequeños rencores con su bilis(5), con su rabia, enanos aceitados(6) y miopes. Pobre de tí, Gulliver, pobre de tí, el día en que los enanos unan(7) sus herramientas(8) y su odio sus costumbres, sus vicios, sus carteras(9), sus horarios. No podrán, no podrán no podrán perdonarte que seas alto. Para ellos, la generosidad no es más que un lujo que no pueden pagarse. Viven alimentados por la envidia que los habita En forma de costumbre. Míralos revolverse recelosos(10) tras sus gafas de concha(11). Te acusarán, te acusarán, te acusarán de ser el tuerto(12) en el país de los ciegos(13), de ser quien habla en el país de los votos(14), de ser el loco en el país de los cuerdos(15), de andar en el país de los cansados, de ser el sabio en el país de los necios(16), de ser el malo en el país de los buenos, de divertirte en el país de los serios, de estar libre en el país de los presos, de estar vivo en el país de los muertos, de ser gigante en el país de los enanos, de ser la voz que clama en el desierto, de ser la voz que clama en el desierto, de ser la voz que clama en el desierto. (disco Malas compañías, 1980) |
vocabulario
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| Allá dónde se cruzan los caminos donde el mar no se puede concebir donde regresa siempre el fugitivo pongamos que hablo de Madrid. Donde el deseo viaja en ascensores
Los pájaros visitan al psiquiatra El sol es una estufa de butano
(disco Malas compañías, 1980) |
Qué demasiao (una canción para el Jaro)
Macarra, de ceñido(1)
pantalón Tuviste por escuela una prisión Aún no tienes años pá votar Si al fondo del oscuro callejón(12) " Que no se mueva nadie " has ordenao La pasma va pisándote el talón(21) Una noche que andabas desarmao Pero antes de palmarla(27) se te oyó (disco Malas compañías, 1980) |
vocabulario
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Sentados en corro Merendábamos Besos y porros Y las horas pasaban de prisa entre el humo y la risa. Te morías por volver " con la frente marchita ", cantaba Gardel y entre citas de Borges, Evita bailaba con Floyd; Ya llovió desde aquel chaparrón hasta hoy. Iba cada domingo a tu puesto del Rastro a comprarte Carricoches de miga de pan, soldaditos de lata, Con agüita del mar andaluz quise yo enamorarte Pero tú no querías más amor que el del Río de la Plata. Duró la tormenta hasta entrados los años ochenta, luego el sol fue secando la ropa de la vieja Europa. No hay nostalgia peor Que añorar lo que nunca, jamás sucedió. " Mándame una postal de San Pedro Adios, cuídate ". Y sonó entre tú y yo el silbato del tren Iba cada domingo a tu puesto del Rastro a comprarte Monigotes de miga de pan, caballitos de lata. Con agüita del mar andaluz quise yo enamorarte. Pero tú no tenías otro amor que el del Río de la Plata. Aquellas banderas De la patria de la primavera A decirme que existe el olvido, esta noche han venido. Te sentaba tan bien esta boina calada al estilo del " Che ". Buenos Aires es como contabas, hoy fui a pasear, Y al llegar a la Plaza de Mayo me dio por llorar Y me puse a gritar " ¿dónde estás ? " Y no volví más A tu puesto del Rastro a comprarte Corazones de miga de pan, sombreritos de lata. Y ya nadie me escribe diciendo : " no consigo olvidarte. Ojalá que estuvieras conmigo en el del Río de la Plata ". (disco Mentiras piadosas, 1990) |
vocabulario
En cercle Nous prenions pour collation " joints "
Tu ne voulais pas rentrer Le front ridé Chanteur de tango argentin Ecrivain argentin Evita Perón, figure politique de lArgentine Averse " stand ", étal Rastro : grand marché aux puces de Madrid Petite voiture - Ferraille Leau réduite Te séduire La tempête
regretter ville dArgentine le sifflet petit pantin
Surnom de lArgentine
Il tallait si bien ce béret enfoncé à la façon de
Grande place du centre de Buenos Aires, lieu de rassemblement des mères de " disparus " de la dictature militaire. (1976 1983)
Petits chapeaux
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| Ahora Que... Ahora que nos besamos tan despacio1, ahora que aprendo bailes de salón, ahora que una pensión es un palacio, donde nunca falta espacio para más de un corazón...
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Ahora que está tan lejos el olvido, ahora que me perfumo cada día, ahora que, sin saber, hemos sabido querernos, como es debido, sin querernos todavía...
disco "19 días y 500 noches" |
Vocabulario |
| Lo nuestro duró lo que duran dos peces de hielo en un güisqui on the rocks, en vez de fingir, o, estrellarme una copa de celos, le dio por reír. De pronto me vi, como un perro de nadie, ladrando, a las puertas del cielo. Me dejó un neceser con agravios, la miel en los labios y escarcha en el pelo. Tenían razón mis amantes en eso de que, antes, el malo era yo, con una excepción: esta vez, yo quería quererla querer y ella no. Así que se fue, me dejó el corazón en los huesos y yo de rodillas. Desde el taxi, y, haciendo un exceso, me tiró dos besos... uno por mejilla. Y regresé a la maldición del cajón sin su ropa, a la perdición de los bares de copas, a las cenicientas de saldo y esquina, y, por esas ventas del fino Laina, pagando las cuentas de gente sin alma que pierde la calma con la cocaína, volviéndome loco, derrochando la bolsa y la vida la fuí, poco a poco, dando por perdida. Y eso que yo, |
con la cofradía del Santo Reproche, tanto la quería, que, tardé, en aprender a olvidarla, diecinueve días y quinientas noches. Dijo hola y adiós, y, el portazo, sonó como un signo de interrogación, sospecho que, así, se vengaba, a través del olvido, Cupido de mi. No pido perdón, ¿para qué? si me va a perdonar porque ya no le importa... siempre tuvo la frente muy alta, la lengua muy larga y la falda muy corta. Me abandonó, como se abandonan los zapatos viejos, destrozó el cristal de mis gafas de lejos, sacó del espejo su vivo retrato, y, fui, tan torero, por los callejones del juego y el vino, que, ayer, el portero, me echó del casino de Torrelodones. Qué pena tan grande, negaría el Santo Sacramento, en el mismo momento que ella me lo mande. Y eso que yo, paro no agobiar con flores a María, para no asediarla con mi antología de sábanas frías y alcobas vacías, para no comprarla con bisutería, ni ser el fantoche que va, en romería, con la cofradía del Santo Reproche, tanto la quería, que, tardé, en aprender a olvidarla, diecinueve días y quinientas noches. Y regresé...etc. |