Volver a la página
"Cuba"
Volver a la página "SIDA"
Cuadro de datos encontrado en la página UNICEF
¿ Es Cuba una puerta abierta al SIDA ?Samantha, un transformista cubano
Reinaldo Arenas, escritor cubano víctima de la dictadura y del SIDA
Como muchas dictaduras, la primera reacción del gobierno cubano al principio de la epidemia en los años 80 fue negar la existencia del virus en la isla. La realidad de la epidemia en el mundo hizo que rápidamente se cambiara de perspectiva. En 1983 se creó en la isla una comisión para la prevención y el control del SIDA y entre 1985 y 1986 se instalaron centros de diagnósticos específicos en las provincias cubanas. En 1986 se diagnosticaron los primeros casos de VIH en Cuba y la decisión del gobierno fue la creación de " sanatorios " para " internar a los diagnosticados en centros especiales, aislados1 del resto de la población ". Existen 17 sanatorios en la isla que practican esta cuarentena obligatoria : cualquier persona diagnosticada VIH positiva está encerrada en estos centros. Las autoridades cubanas afirman que estas medidas de precaución contribuyeron a que " la infección no se propagara con rapidez y a que el crecimiento de la infección [no fuera] geométrico ". También afirman que contribuyeron a que " durante años, la población se sintiese tranquila, sin responsabilidad individual ni social en el tema ".. Muchos critican este sistema por ser segregativo para con2 los enfermos y los seropositivos, pero sobre todo porque la gente sigue sin protegerse y sin tomar conciencia del problema, porque piensa que " todo el que tiene sida está en un sanatorio ". Desde 1993, la " cuarentena forzosa " terminó oficialmente, pero abundan los testimonios3 de infectados que fueron presionados para ir a los sanatorios aunque no lo querían. Siendo un estado socialista, una de las características del sistema sanitario es que es gratuito y de fácil acceso. Todo el mundo tiene derecho al mismo nivel de atención. Pero en el caso del SIDA, las autoridades quieren obtener la lista de las parejas4 que tuvo el recien diagnosticado en los anteriores cinco años lo que transforma a los seropositivos en delatores o confidentes5 de la policía. Por otra parte, las condiciones de vida en los sanatorios son buenas si las comparamos al resto de la sociedad cubana : un médico responsable del sanatorio cerca de la Habana, el doctor Jorge Pérez, declaró* " . "Tienen una casa, aire acondicionado, TV en color, el 100% de su salario y una dieta alta en calorías y rica en proteínas. Nadie tiene tanto". Hasta se citaron casos de jóvenes sin trabajo que se inocularon el virus de manera voluntaria para poder ser aceptados en estos sanatarios. Los datos más fiables sobre la epidemia en Cuba proceden de ONUSIDA, organismo de las Naciones Unidas. Con más de 11,2 millones de habitantes, Cuba reporta6 0,03 por ciento de infección por VIH, el índice más bajo de la región de América Latina y el Caribe y uno de los más bajos del mundo, según informes del Programa de las Naciones Unidas de Lucha contra el SIDA que añade que la vía más común de transmisión es la homo-bisexual. Es notable la fuerte diferencia entre hombres y mujeres infectados : por cada mujer infectada hay una media de 3,23 hombres. En total, se estimaba a 3200 los portadores del virus en la isla en 2003, según fuentes oficiales confirmadas por fuentes no gubernamentales. En noviembre de 2003, Fidel Castro en persona anunció al mundo que Cuba ya fabricaba genéricos de los fármacos antirretrovirales lo que iba a mejorar de manera decisiva en las vidas de los enfermos de la isla. Fue una doble victoria para el viejo dictador : contra el virus y contra su viejo enemigo (los EE.UU.) que quieren impedir la fabricación de medicamentos a partir de fórmulas propiedades de sus laboratorios. Texto elaborado a partir de
|
Vocabulario
* Mayo de 2003 en www.amfar.org/gl |
REPORTAJE : Es Cuba una puerta abierta al SIDA ?
El sexo desprotegido que practican muchas personas en Cuba, incluso aquellas que se dedican a la prostitución, se convierte en una puerta abierta de par en par1 a las enfermedades de transmisión sexual, incluida el SIDA. Estudios realizados desde inicios de la década de 1990 en grupos pequeños de prostitutas coinciden en que en la gran mayoría de los casos, las mujeres que venden sus favores sexuales en la isla no exigen el uso del condón2 al cliente. Aunque no se conoce de investigaciones entre hombres con conductas prostituidas, al parecer en la mentalidad masculina también triunfa el rechazo3 al preservativo por la concepción bastante generalizada en Cuba de que inhibe4 el placer. ( ) Entre enero y noviembre del año 2001, fueron detectadas en Cuba unas 30 personas con conductas prostituidas. "En ese grupo el número de hombres infectados es muy superior que en el de las mujeres", reveló [el doctor Jorge Pérez, director del Instituto de Medicina Tropical Pedro Kourí.]. ( ) LAS CIFRAS Hasta finales de noviembre del 2001 se habían detectado 3 775 personas seropositivas al VIH, de los cuales 1 460 habían enfermado y 941 muerto, de ellos 57 por causas ajenas5 al SIDA. De las 2777 personas que viven con el VIH, el 77,9 por ciento son hombres. Con más de 11,2 millones de habitantes, Cuba reporta6 0,03 por ciento de infección por VIH, el índice más bajo de la región de América Latina y el Caribe, según informes del Programa de las Naciones Unidas de Lucha contra el SIDA (ONUSIDA). La vía más común de transmisión es la homo-bisexual. La preocupación de las autoridades en torno a la propagación del VIH entre prostitutas y homosexuales fue evidente en agosto de 1997, cuando se anunció el inicio de una campaña de prevención en esos dos grupos. ( ). María Isabel Domínguez, investigadora del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas, reveló ( ) que en el primer semestre de 1997 habían sido detectadas 116 personas seropositivas que se dedicaban a la prostitución. Domínguez aseguró entonces que aunque el número era "ínfimo en relación al total" de contagiados, se notaba una seria tendencia al aumento pues en el mismo período de 1995 se había reportado sólo 55 casos. Cinco años después, el Centro de Prevención de Infecciones de Transmisión Sexual (ITS-SIDA) del Ministerio de Salud Pública tiene un trabajo sostenido con la comunidad homosexual en Ciudad de La Habana, pero la labor ha resultado más difícil entre prostitutas. EL MIEDO "Nos ha resultado muy difícil. Ellas se esconden7, tienen temor a ser incluidas en ese grupo de riesgo, a ser controladas. Es muy difícil penetrar. Estamos intentando hacer cosas", dijo María Julía Fernández, especialista de la institución. Un trabajo de diploma8 en sexualidad humana presentado en noviembre del 2000 pero aún inédito al que tuvo acceso SEM9, intentó caracterizar a un grupo de 17 mujeres prostitutas, 41,2 por ciento de las cuales tenía entre 15 y 19 años de edad. La investigación encontró que 7 del total había padecido10 alguna infección de transmisión sexual en algún momento de su vida. La enfermedad más frecuente era blenorragia, seguida de sifilis y condiloma. Una de las mujeres se había infectado con el VIH. Estas mujeres con conductas prostituidas "no conocen los riesgos que ocasionan estas enfermedades para su salud" y asumen la relación sexual "sin conciencia de protección" por ninguna de las partes implicadas, añade el estudio. Investigaciones anteriores11 aseguran que la mayoría de las prostitutas cubanas usa condón "de vez en cuando12" y únicamente a pedido del turista que suele llegar a la isla con una sensación de seguridad por los niveles de salud que exhibe la isla. Dalia Acosta cimac | La Habana - martes 14 de octubre de 2003 |
Vocabulario Grande ouverte = preservativo Le rejet, le refus Il diminue Autres que Compte Se cachent Une thèse " el semanal ", periódico electrónico de CIMAC subi de précédents rapports de temps en temps |
cimacnoticias.com
es el sitio de la agencia de noticias de CIMAC,
Comunicación e Información de la Mujer. Correo electrónico cimac@laneta.apc.org. Teléfono 55100085, 55125796.
Domicilio en Balderas 86 Col. Centro, México, DF. |
Cuadro de datos encontrado en la página UNICEF : http://www.uniceflac.org/espanol/home.htm
| VIH - SIDA | |||
|---|---|---|---|
| Indicador | Año | Valor | Fuente |
| Tasa de incidencia de casos de SIDA (por millón de habitantes).Hombres | 1998 | 7,2 | AIDS * UNAIDS 1999 |
| Población que vive con VIH/SIDA.Mujeres | |||
| Población que vive con VIH/SIDA.Niños<15 años | |||
| Casos acumulados de población que vive con SIDA.Total | 1999 | 761 | AIDS * UNAIDS 1999 |
| Casos perinatales de SIDA | 1999 | 4 | AIDS * UNAIDS 1999 |
| Porcentaje de casos perinatales de SIDA del total | 1999 | 100 | AIDS * UNAIDS 1999 |
| Casos pediatricos de SIDA | 1999 | 4 | AIDS * UNAIDS 1999 |
| Tasa de incidencia de casos de SIDA (por millón de habitantes).Mujeres | 1998 | 2,3 | AIDS * UNAIDS 1999 |
| Defunciones por SIDA desde el principio de la epidemia.Total | 1999 | 532 | AIDS * UNAIDS 1999 |
| Defunciones por SIDA desde el principio de la epidemia.Mujeres | |||
| Defunciones por SIDA desde el principio de la epidemia.Niños<15 | |||
| Razón Hombre: Mujer, de los casos de SIDA notificados | 1998 | 3,23 | AIDS * UNAIDS 1999 |
| Total de huérfanos por el SIDA desde el comienzo de la epidemia | |||
| Porcentaje de casos pediatricos de SIDA del total | 1999 | 0,53 | AIDS * UNAIDS 1999 |
| Tasa de incidencia de casos de SIDA (por millón de habitantes).Total | 1998 | 4,5 | AIDS * UNAIDS 1999 |
(UNAIDS es el organismo de las Naciones Unidas encargado de observar y hacer estadísticas sobre la epidemia al nivel mundial.)
LAS AVENTURAS DE SAMANTHA
Samantha no es una cubana normal ( ): su verdadero nombre es Eduardo y es el transformista más famoso de La Habana.( ) Samantha se hizo famosa en su país y en el extranjero el 28 de febrero de 1995, día en que se celebró en el teatro América de La Habana un festival de transformistas en homenaje a Guillermo Ginesta, Gunilla, un enfermo de sida impulsor del travestismo en la isla que había muerto un año antes. Eduardo presentó el espectáculo vestido de esmoquin y con barba marcada, y antes de terminar la noche se convirtió en una mujerona1 impresionante. ( ) Guillermo Ginesta y Eduardo se conocieron en el hospital de sida [" Los Cocos "] de La Habana. Fue en 1990, el año en que a Eduardo le detectaron que era seropositivo y lo fueron a buscar a su casa. " En aquellos años era obligatorio ingresar en el hospital, aunque no quisieras. Si te resistías, la policía te iba a buscar y te metía allí a la fuerza ", recuerda. Para algunos, Los Cocos era un paraíso. Para otros, como Eduardo, al principio, un infierno. El hospital, con capacidad para 300 pacientes, ocupaba una extensión de 15 hectáreas y estaba dividido en tres zonas: el Marañón, de casas bastante arregladas; Los Edificios, con apartamentos donde convivían varias personas, y el Arco Iris, una especie de albergue con cuartos para dos personas y baño colectivo donde vivían los enfermos más problemáticos y los ingresados recientemente. " A mí me dio un ataque. Yo no podía entender que teniendo una casa con mis comodidades me encerraran allí como si fuera un delincuente. Había que comer con bandeja en un comedor colectivo, estabas en un cuarto con una persona que no conocías y no podías salir si no era con un acompañante, así que te sentías preso, como si fueras un asesino, no un enfermo ". Para Eduardo la situación era intolerable, pero para otra gente acostumbrada a vivir en condiciones precarias, no. El tratamiento era esmerado y gratuito. En los cuartos había aire acondicionado y televisor, la comida era buena y las condiciones del centro eran más que aceptables. Eduardo llegó a conocer a algunos jóvenes que se inyectaron conscientemente sangre contaminada para poder entrar a Los Cocos y vivir mejor. Fue un caso muy sonado en La Habana, seguramente el más dramático del Periodo Especial2 que sobrevino en la isla tras la debacle del campo socialista. " La mayoría eran frikis3 y marihuaneros, y se murieron al poco tiempo ", afirma Eduardo. En la clínica había también ex combatientes de la guerra de Angola, médicos que habían cumplido misión internacionalista, rockeros, pero sobre todo homosexuales, como Guillermo y él mismo. ( ) " Debido a la recesión, en 1993 el hospital me ofreció volver a mi casa, pero yo preferí quedarme ", recuerda Eduardo. Estuvo en Los Cocos un año más, hasta que el trabajo de Samantha se hizo incompatible con la vida diaria en el sidatorio de La Habana. Eduardo tiene ahora 39 años. Lleva 13 siendo seropositivo y no ha desarrollado enfermedad pese a que4 no sigue tratamiento alguno. En caso de que lo necesitara, tiene amigos en Miami que ya le han ofrecido suministrarle5 los medicamentos de última generación, pero, aunque no fuese así, el sistema de salud cubano le garantiza la terapia que está dentro de sus posibilidades de forma gratuita, igual que a la mayoría de las 2.000 personas que tienen sida en la isla, según datos oficiales. Mauricio Vicent, EL PAIS | Opinión - 20-08-2002 |
Vocabulario : mujer exuberante " Período Especial ", en 1993, la crisis económica fue tan dura que semiparalizó la isla. Drogadictos Malgré le fait que Lui fournir |