apartado actualizado el 12/05/05
![]() (Litografía de Sancho Panza y son Quijote por Pablo Picasso, 1955, Musée d'Art et d'Hisoire, St Denis, FRancia) |
Don Quijote de la Mancha |
1![]() Juan de Jáuregui, Retrato de Miguel de Cervantes (?). Alonso Zamora Vicente, Historia de la Real Academia Española, Madrid, Espasa, 1999, p. 12. |
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Miguel de Cervantes, muy breve biografía
Miguel de Cervantes tuvo una vida muy contrastada, con alternancia de períodos difíciles y más gloriosos. Conoció las batallas contra los turcos, en particular la de Lepanto (1571), que le costó1 un brazo, pero que le permitió destacarse por su heroismo y su valor. Más tarde fue capturado por los mismos turcos y permaneció preso2 cinco años en Argel. Cuando por fin consiguió volver a España, entró al servicio del rey como funcionario, pero su implicación en varios escándalos administrativos le llevaron de nuevo a la cárcel. Su vida (1547-1616) no fue nunca la de un escritor rico y reconocido por su época, su gloria fue póstuma, como es el caso para tantos escritores de la historia de la humanidad. En cuanto a su obra, es el reflejo de su vida en la medida en que, por ejemplo, cuenta en Los baños de Argel su experiencia de preso entre los turcos, y que muchos de sus personajes expresan ideas suyas a propósito de la guerra "moderna", de la literatura de moda en su época -los libros de caballería-, etc... En 1605, publica El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, que cuenta la historia de Alonso Quijano, un pobre "hidalgo" -noble de categoría inferior con respecto a las familias de los Grandes de España, bastante pobre, y cuya única obsesión es la lectura de los libros de caballera como Lanzarote, Amadis de Gaula o Los caballeros de la Tabla Redonda. En 1615, publica la segunda parte de su libro, a causa de la publicación de un Quijote apócrifo3, escrito por otro autor (Alonso Fernández de Avellaneda) que en 1614 recuperó los personajes. Cervantes no soporta este robo literario, escribe una continuación a su novela al final de la que hace morir al protagonista principal, para estar seguro de nunca más ser víctima de plagio.
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Vocabulario (1) lui coûta (2) captif (3) apocryphe, dont lauthenticité est douteuse
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El "Siglo de oro español"
Se considera que España conoció un período de máximo esplendor y de apogeo universal entre, más o menos, los siglos XVI y XVII. Fue en efecto en aquel entonces cuando tanto las letras, las artes, la política, etc... de este país recien reconquistado a la presencia árabe aparecieron como la referencia para todos los otros países. Dicho de otra forma, España era una "gran nación", una "superpotencia" para emplear un término muy moderno. El porqué de esta situación descansa en muchos aspectos : Primero, la guerra de Reconquista del territorio ocupado por los árabes en la península desde el siglo VIII había permitido construir un estado muy potente, muy jerarquizado, y sobre todo integrado, con una autoridad suprema que eran los Reyes Católicos. Éstos supieron federar los diferentes reinos y regiones históricos para luchar contra el enemigo común en nombre de la fe de Cristo (lo que explica su apodo1 ...). Al concluirse dicha Reconquista, el dos de enero de 1492 por la toma de Granada, última ciudad controlada por los moros, permiten a un aventurero llamado Cristóbal Colón emprender un viaje a las Indias pasando por el oeste, con el objetivo de enriquecer el tesoro real con las especias y el oro que en su tiempo había evocado Marco Polo. El resultado de esta aventura superó todas las esperanzas de los monarcas, ya que el nuevo continente descubierto se reveló ser una fuente casi inagotable de riquezas, oro, plata, piedras preciosas, etc ... arrancadas tanto a los pueblos primitivos como a las grandes civilizaciones Inca, Maya y Azteca.
Consecuencia lógica de esta situación de opulencia, de riqueza y de poder
sin olvidar que durante decenas de años, el territorio español no conoce ninguna
guerra -, los artistas encuentran mecenas que los amparan3 y que les permiten
ejercer su arte sin preocupaciones financieras : es la época del Greco, de Velázquez
para la pintura ; también es la época de la construcción de El Escorial, palacio
imponente por su arquitectura y su gigantismo ; por fin, es sobre todo un período
excepcionalmente privilegiado para la creación literaria, con nombres universalmente
conocidos : Cervantes, Garcilaso de la Vega, Lope de Vega, Góngora, Quevedo, etc ... Para resumir este muy breve panorama, bastará con recordar que España vive un Siglo de Oro gracias a su unidad política, al oro de América, a su imperio sorprendentemente extendido, a su papel de "motor" de la Contrarreforma, y al resplendor de sus artes, período al que sucederá una interminable decadencia que se prolongará, dicen algunos historiadores, hasta la muerte del general Franco en 1975. E.Besnard-Javaudin, Síntesis inspirada de La España del siglo de Oro de Bartolomé Benassar, Editorial Crítica, 1983 y de Histoire de lEspagne de Joseph Pérez, ed. Fayard, 1996 foto del Escorial encontrada en http://www.patrimonionacional.es/escorial/escorial.htm Cuadro del Greco encontrado en http://www.artehistoria.com/frames.htm?http://www.artehistoria.com/genios/pintores/2106.htm |
Vocabulario (1) Leur surnom (2) Parcourent (3) Les protègent
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El libro Don Quijote de La Mancha
Excelente traducción al francés : L'ingénieux hidalgo Don Quichotte de la Manche, de Miguel de Cervantes, traduction d'Aline Schulman, Seuil, 1997, T.1 518 p., T.2 536 p.
Se trata sin duda del libro en lengua española más universalmente conocido. Dicen que forma parte de los libros más vendidos de toda la historia de la humanidad, con la Biblia, por ejemplo. La imagen de este caballero que arremete1 con su vieja armadura contra un molino de viento es, sin embargo, lo único que realmente se memorizó. El libro es el pretexto a una crítica feroz de la literatura de caballería que Cervantes considera como malísima, puesto que el personaje de Alonso Quijano se vuelve loco "del poco dormir y del mucho leer", y decide poner en práctica sus lecturas : se inventa un nombre de caballero, Don Quijote, y ataviado con la vieja armadura de sus antepasados, montado en un viejo caballo (Rocinante) y acompañado por un labrador analfabeto, Sancho Panza, que imagina encontrar la fortuna con tal amo, se pone a recorrer2 los caminos de la Mancha para buscar las aventuras. Su locura le hace ver gigantes cuando se trata de molinos, castillos de reyes cuando se trata de posadas3 horribles y princesas cuando está en presencia de campesinas. El libro permite un verdadero viaje por la España de 1605, por la sociedad de la época, ya que presenta una multitud de personajes que Don Quijote encuentra en su recorrido y que constituyen un verdadero panorama social : nobles, curas, bandidos, campesinos, comerciantes, etc ... todos descritos con gran realismo además de las descripciones de los paisajes, de los pueblos o de ciudades como Barcelona. Sin olvidar el carácter literario de esa obra, no podemos desdeñar su vertiente4 informativa. Pero lo más logrado en la novela es el propio personaje del viejo hidalgo enloquecido, que decide poner en aplicación todo lo que leyó en los libros de caballería. Se trata por parte de Cervantes de una verdadera y original reflexión sobre las relaciones entre realidad y ficción novelesca : su personaje fracasa5 en casi todas sus tentativas de vivir el sueño. Los gigantes no son más que molinos, las princesas no son más que prostitutas, etc... Hasta el nombre que elige ("Don Quijote de la Mancha", cuyas sonoridades mueven a risa a un español, puesto que el sufijo "-ote" traduce algo ridículo) refleja la incomprensión mutua entre una época y un individuo que no se aceptan : el uno quiere vivir como en los libros que se sitúan en la Edad Media, la otra le mira como un anacronismo y se burla de él, un poco como si hoy encontráramos a un soldado de la época de Napoleón, con los anacronismos tales como la ropa, los valores, la manera de hablar, etc ... Pues todo ello hace la fuerza del
Quijote, porque Cervantes, al situar en su propia época a este loco que habla y se
comporta como si viviera en una Edad Media de literatura, revela todas las contradicciones
de su sociedad, pone en evidencia todos sus defectos asi como sus vertientes buenas. Silueta indisociable de la de nuestro caballero es la de su escudero, Sancho Panza, que aceptó seguirle y segundarle6 en todas sus hazañas esperando volverse rico rápidamente. Hombre "de pocas luces", es decir poco inteligente -lo que explica que haya aceptado esa función en una época en la que no existen más los caballeros andantes ni los escuderos-, es labrador y de espíritu muy práctico : para él, lo blanco es blanco y llama al pan "pan". Por eso aparece como el contrapunto de Don Quijote, como su antítesis, ya que el amo es tan soñador e irrealista como el escudero concreto y realista. Su visión de la vida es la de un hombre habituado a trabajar la tierra, a sudar para ganarse el jornal7, y a no vivir esperando milagros de la existencia. La oposición entre las dos personalidades permite dar al relato un aspecto indudablemente cómico, pero sobre todo transfigura la anécdota del viejo loco y del campesino estúpido en una incesante confrontación entre ficción y realidad, entre el mundo de los libros y la vida cotidiana. Nos queda por evocar otra figura del mundo del Quijote : Dulcinea. Se trata de otro delirio de Don Quijote que, a imitación de los caballeros andantes de sus libros, quiso tener a una "dama" que ocupara sus pensamientos y su alma. Por ella se siente obligado a correr el mundo en busca de aventuras, y cada vez que un episodio no se termina demasiado mal para él, dedica su "victoria" a Dulcinea del Toboso (nombre de sonoridades grotescas). Con Sancho, acordaron que si muriera durante una de sus aventuras, éste debería ir a avisarla de que su caballero murió valientemente y pensando en ella. E. Besnard-Javaudin, Síntesis inspirada de diferentes libros críticos sobre el Quijote, en particular la edición del Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha de Martin de Riquer publicada en 2004 ed. Planeta |
Vocabulario (1) Qui charge, qui attaque (2) Parcourir (3) Auberges (4) Mettre de côté son aspect informatif (5) Echoue (6) Le seconder, lépauler (7) Le salaire quotidien
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Una aventura : los leones (Parte II, 1615)
Llegó en esto el carro de las banderas1, en el cual no venía otra gente que el carretero, en las mulas, y un hombre sentado en la delantera. Púsose don Quijote delante y dijo:
-¿Adónde vais, hermanos? ¿Qué carro es éste, qué lleváis en él y qué banderas son aquéstas?
A lo que respondió el carretero:
-El carro es mío; lo que va en él son dos bravos leones enjaulados, que el general de Orán envía a la corte, presentados a Su Majestad; las banderas son del rey nuestro señor, en señal que aquí va cosa suya.
-Y ¿son grandes los leones? -preguntó don Quijote.
-Tan grandes -respondió el hombre que iba a la puerta del carro- que no han pasado mayores ni tan grandes de África a España jamás; y yo soy el leonero, y he pasado otros; pero como éstos, ninguno. Son hembra y macho; el macho va en esta jaula primera, y la hembra en la de atrás; y ahora van hambrientos porque no han comido hoy; y así, vuesa merced se desvíe; que es menester llegar presto donde les demos de comer.
A lo que dijo don Quijote sonriéndose un poco:
-¿Leoncitos a mí? ¿A mí leoncitos, y a tales horas? Pues ¡por Dios que han de ver esos señores que acá los envían si soy yo hombre que se espanta de leones! Apeaos, buen hombre, y pues sois el leonero, abrid esas jaulas y echadme esas bestias fuera; que en mitad desta campaña les daré a conocer quién es don Quijote de la Mancha, a despecho y pesar de los encantadores que a mí los envían.
(
) Oído
lo cual por Sancho, con lágrimas en los ojos le suplicó desistiese de tal empresa, en
cuya comparación habían sido tortas y pan pintado la de los molinos de viento y la
temerosa de los batanes, y, finalmente, todas las hazañas que había acometido en todo el
discurso de su vida.
-Mire, señor -decía Sancho-, que aquí no hay encanto ni cosa que lo valga, que yo he visto por entre las verjas y resquicios de la jaula una uña de león verdadero, y saco por ella que el tal león, cuya debe de ser la tal uña, es mayor que una montaña.
-El miedo, a lo menos -respondió don Quijote-, te le hará parecer mayor que la mitad del mundo. Retírate, Sancho, y déjame; y si aquí muriere, ya sabes nuestro antiguo concierto: acudirás a Dulcinea, y no te digo más.
( ) Visto el leonero ya puesto en postura a don Quijote, y que no podía dejar de soltar al león macho, so pena de caer en la desgracia del indignado y atrevido caballero, abrió de par en par la primera jaula, donde estaba, como se ha dicho, el león, el cual pareció de grandeza extraordinaria y de espantable y fea catadura. Lo primero que hizo fue revolverse en la jaula, donde venía echado, y tender la garra, y desperezarse todo; abrió luego la boca y bostezó muy despacio, y con casi dos palmos de lengua que sacó fuera se despolvoreó los ojos y se lavó el rostro; hecho esto, sacó la cabeza fuera de la jaula y miró a todas partes con los ojos hechos brasas, vista y ademán para poner espanto a la misma temeridad. Sólo don Quijote lo miraba atentamente, deseando que saltase ya del carro y viniese con él a las manos, entre las cuales pensaba hacerle pedazos.
Hasta
aquí llegó el extremo de su jamás vista locura. Pero el generoso león, más comedido
que arrogante, no haciendo caso de niñerías ni de bravatas, después de haber mirado a
una y otra parte, como se ha dicho, volvió las espaldas y enseñó sus traseras partes a
don Quijote, y con gran flema y remanso se volvió a echar en la jaula; viendo lo cual don
Quijote, mandó al leonero que le diese de palos y le irritase para echarle fuera.
-Eso no haré yo -respondió el leonero-; porque si yo le instigo, el primero a quien hará pedazos será a mí mismo. Vuesa merced, señor caballero, se contente con lo hecho, que es todo lo que puede decirse en género de valentía, y no quiera tentar segunda fortuna. El león tiene abierta la puerta: en su mano está salir o no salir; pero pues no ha salido hasta ahora, no saldrá en todo el día. La grandeza del corazón de vuesa merced ya está bien declarada: ningún bravo peleante, según a mí se me alcanza, está obligado a más que a desafiar a su enemigo y esperarle en campaña; y si el contrario no acude, en él se queda la infamia, y el esperante gana la corona del vencimiento.
-Así es verdad -respondió don Quijote-: cierra, amigo, la puerta, y dame por testimonio en la mejor forma que pudieres lo que aquí me has visto hacer; conviene a saber: como tú abriste al león, yo lo esperé, él no salió, volvíle a esperar, volvió a no salir y volvióse a acostar. No debo más, y encantos afuera, y Dios ayude a la razón y a la verdad y a la verdadera caballería; y cierra como he dicho, en tanto que hago señas a los huidos y ausentes, para que sepan de tu boca esta hazaña.
El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, PARTE II - CAPITULO XVII, 1615
El Quijote y Cervantes en la Web
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www.elquijote.com : para tomar la famosa "Ruta del Quijote", itinerario turístico por la Mancha, que permite aliar visitas, cultura, gastronomía, etc ...
Los principales ilustradores de Don Quijote de la Mancha : Pablo Picasso - Gustave Doré - Honoré Daumier - Salvador Dalí
Algunas ilustraciones de diferentes episodios de las aventuras de Don Quijote de la Mancha : http://cvc.cervantes.es/obref/conjuro_libros/realidad.htm#El%20ingenioso