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Las nuevas aventuras del ingenioso hidalgo
DON QUIJOTE DE LA MANCHA
Con permiso del rey, de la censura y mil perdones a Cervantes
trabajo opcional : capítulos escritos por alumnos de 2nde
5 , curso 2004-2005,
Lycée Chateaubriand, Rennes, Francia
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Donde el valiente Don Quijote y su pobre escudero deben erradicar el mal en una torre abandonada donde nadie vive, gracias a la gran imaginación y la locura del caballero |
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Donde Don Quijote y su compañero Sancho Panza encontraron un grupo de bandidos que en realidad no lo eran... |
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Donde el ingenioso y sorprendente Quijote dió algunos pasos de baile en un bosque asustando con su valeroso caballo los espantables fantasmas de la mañana, y donde el buen escudero Sancho tuvo como siempre mucho miedo. |
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En el que se lee el exraordinario canguelo provocado por la espantable y muy conocida historia de la epopeya de Don Quijote con una serpiente. |
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Donde Don Quijote y Sancho Panza asistían a un carnaval y de la épica batalla en contra de un dragón y demonios, y de lo que occurió después. |
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Donde la bravura del caballero andante Don Quijote se muestra de nuevo , con la extraordinaria erradicación del peligroso cíclope, terror de toda la Mancha y más lejos… |
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Dónde Don Quijote defiende a su Dulcinea porque un gato le salta sobre las rodillas. |
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Donde se lee la historia más espectacular de las aventuras del valeroso Don Quijote y su servitor Sancho Panza, en la que podemos reír y ver la historia totalemente loca del héroe que cree que su sombra es un hombre. |
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Del buen galardón que el hidalgo Don Quijote tuvo al dárselas de héroe queriendo siempre mostrar su valor en las situaciones mas peligrosas. |
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Donde el salvador Don Quijote y su escudero Sancho Panza encontraron a un padre que golpeaba a su niño y Don Quijote mostró otra vez su locura. |
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Donde Don Quijote y su fiel escudero Sancho Panza fueron las víctimas de los encantos de una astuta chica, quedando el hidalgo sin dinero ni caballo. |
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Donde el valiente Don Quijote y su pobre escudero deben erradicar el mal en una torre abandonada donde nadie vive, gracias a la gran imaginación y la locura del caballero.
Don Quijote y Sancho Panza atravesaron une llanura.
« - Mira amigo Sancho, admira este sitio dondé muchas nobles batallas han pasado. »
Sancho no le respondió. Llegaron delante de une vieja torre abandonada.
« - ¡Amigo Sancho, acabamos de encontrar una !
- ¿ Qué señor ?
- Una torre dondé se reunieron las criaturas maléficas.
- ¿ Pero... Dónde ?
- En esta torre, respondió Don Quijote.
- Pero... ¡ es solamente une vieja torre ! Ninguna criatura vive aquí !
- ¡ cállate ! Te digo que hay criaturas en esta torre, y yo sé que es verdad. ¡ Vamos!¡ Vamos a erradicar el mal ¡ »
Sancho le suplicó que su amo le escuchara, pero Don Quijote no escuchó nada. El caballero ordenó a su escudero que abriera la puerta. Sancho Panza tuvo miedo, pero abrió la puerta. Don Quijote, con su lanza y su rodela entró en la torre con Sancho Panza. Pero, la única cosa que encontraron fue une estatua.
« - ¡ Un dragón !
- ¿ Un dragón ? ¿ Dónde ?
- éste que viene a nosotros.
- ¡ Pero es solamente une estatua !
- No, esta estatua debe tener algunos encantos mágicos. ¡ Vamos amigo Sancho ! Déjame atacar este demonio. »
De nuevo, Sancho Panza suplicó que su amo no atacara la estatua, pero de nuevo Don Quijote no escuchó nada. El caballero dio una lanzada a la estatua. Pero Don Quijote se cayó después de golpearse la cabeza contra la estatua. Sancho Panza se precipitó hacia su amo.
« - ¡ Vuestra merced ! ¿ Cómo está ?
- Frestón está aquí : se burla de nosotros con su magia.
- ¡Válame Dios ! ¡Este estatua no puede dañar mucho!
- ¡ Cállate ! Salgamos para el próximo pueblo y pidamos ayuda para realizar esta noble misión. »
Las nuevas aventuras del ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, por Miguel Aurélie de Cervantes Kinder, 2005, ediciones Requetefrito, Rennes
Donde Don Quijote y su compañero Sancho Panza encontraron un grupo de bandidos que en realidad no lo eran...
Don Quijote estaba andando en el campo con su compañero Sancho Panza cuando encontró un grupo de aldeanos. Don Quijote estaba totalmente convencido de que los lugareños eran bandidos y que debía matarlos. Dijo a su compañero :
« ¡Mira a estos bandidos ! ¡Debemos matarlos !
-No, respondió Sancho, no son bandidos, son apacibles lugareños que están andando en el campo, como nosotros.
-No estás cursado, Sancho, te digo que son bandidos, ¡pues son bandidos !
-No, lo suplicó Sancho Panza, con lágrimas en los ojos. No debemos matarlos, son aldeanos.
-No, Sancho, no... Se van a matar unos inocentes y a saquear casas del pueblo.
- ¡señor, mi amo ! ¡Mire! ¿Piensa que se asemejan a bandidos ?
-Claro que si ! Y no pienso que son bandidos, yo sé que son bandidos !
-Por favor...
-¡Si tienes miedo, iré à combatir solo ! »
Y se fue a provocar a los hombres para que se peleeran, a veinte contra uno. Los lugareños miraron a Don Quijote algunos momentos con una mezcla de curiosidad e incomprensión, y un hombre le preguntó :
« ¿Que está haciendo así, caballero ?
- ¡Voy a mataros a todos !!!, respondió Don Quijote, tomando su lanza para golpear »
Pero los lugareños se burlaron de él y tuvo tanta vergüenza que no insistió y se fue con Sancho, que se sintió feliz viendo que su amo no salía mal de esta aventura.
Las nuevas aventuras del ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, por Miguel Colin de Cervantes Prandi, 2005, ediciones Requetefrito, Rennes
Donde el ingenioso y sorprendente Quijote dió algunos pasos de baile en un bosque asustando con su valeroso caballo los espantables fantasmas de la mañana, y donde el buen escudero Sancho tuvo como siempre mucho miedo.
Don Quijote, su caballo Rocinante y su compañero Sancho Panza andaban por la Mancha, y se veía un sol magnífico, que inunbada los campos con una clase de luz angélica. Pues, se detuvieron delante de un bosque, que parecía bastante importante, y Don Quijote dijo :
« Pues, amigo Sancho, ¡este bosque me parece muy bello, y creo que encontraremos hazañas extraordinarias, de modo que pruebe mi valor y mi fuerza ! »
-Perdón vuestra merced, pero no pienso que sea una buena idea, este bosque no me tranquiliza….
- ¡Que sí, amigo,que sí! ¡iremos al bosque en pos de aventura digna del magnífico caballero que soy !
En esto, la pequeña tropa, guiada por Don Quijote, entró en el bosque, a pesar de los gemidos y lamentos de Sancho.
LLegaron en el bosque cuando el viento matinal empezó a soplar en las ramas de los árboles, una niebla empezó tambien a aparecer delante de ellos. Viendo la niebla, Don Quijote creyó que eran fantasmas, y que el viento era sus risas burlones.
« ¿Os mofáis de Don Quijote, de su escudero y de su valeroso caballo, fantasmas de la mañana ? ¿Sabéis de quien estáis mofándoos ? Yo soy Don Quijote de la Mancha, y voy a arremeteros con mi lanza, ¡que mató tantos gigantes que al verle, los cobardes salen pitando !
-Mire, señor Don Quijote, no se ven ningún fantasma, es la niebla de la mañana y el viento que sopla en las ramas de los árboles….Por favor, para mi, para su señora Dulcinea, no ataque a una cosa que no existe…
-¡Calla Sancho, y mira a tu amo, que va a dar pasos de baile con los fantasmas y enviar al infierno estas criaturas demoníacas ! »
Diciendo esto, Don Quijote tomó su lanza, y atacó al galope de Rocinante, gritando como si hubiera visto un mónstruo.
Don Quijote acometió la niebla, pero la lanza pasó a través. Don Quijote se detuvo, y gritó a Sancho
« ¡Válame Dios ! Estos fantasmas son más inteligente que había previsto….
-¡Escúcheme Señor, no son fantasmas, es la niebla ! Por favor, va a herirse, y voy una vez más a soccorerle…..escúcheme señor, no son fantasmas….
-No ves fantasmas porque tienes tanto miedo que no ves la realidad….Tus ojos son velados por el miedo, pero soy bravo, y veo la realidad como es ».
Sancho calló, porque no quería decir a su amo que estaba totalment loco, y que eran sus ojos los que estaban velados por la locura, y no los suyos.
Don Quijote volvió con Rocinante, y oyó de nuevo el viento en las ramas.
« Escucha Sancho, se mofan de mí, porque salieron cuando les ataqué… »
Y esgrimiendo su espada , Don Quijote gritó : « os mofáis, os mofáis, ¡voy a mataros, estúpidos espíritus de Satanás ! » Declarando esto, Don Quijote subió a un árbol, porque pensaba que los fantasmas volaban más arriba, y había creido oír risas, que fueron en realidad el ruido del viento en las ramas. Don Quijote siguió subiendo, a pesar de los gemidos de Sancho.
Repentinamente, una rama se rompió, y el pobre Don Quijote cayó hasta el suelo.
Sancho Panza acudió, y ayudó a su amo. Tenía lágrimas en los ojos, porque su amo estaba muy maltrecho.
Las nuevas aventuras del ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, por Miguel Clément de Cervantes Petitjean, 2005, ediciones Requetefrito, Rennes
Don Quijote y su companero Sancho Panza se paseaban debajo de un sol muy dinámico.
En su camino, encontraron un domador, Don Quijote dijo :
« - ! Hola amigo !? Para que sirve esta herramienta musical ?
El hombre declaró :
-Es una flauta especial ; en el pequeño saco se encuentra un animal muy peligroso, que puede quitar la vida de un hombre a toda imprudencia y se educa al sonido de esta música.
En esto, el domador tocó la flauta y la impresionante cobra salió del saco.
- !Cómo !Dijo Don Quijote, !Este pedazo de bramante es también peligroso !
- Es un animal sagrado y ciertos ejemplares pueden medir tres metros de longitud. Además, es un animal extremadamente rápido y venenoso ».
Sancho Panza aprobó lo que el domador trataba de hacer entender.
Pero, Don Quijote salió su espada. Rápidamente, el domador suspendió la música y la serpente volvió al saco.
Don Quijote fue frustrado, pero miró en el saco y los dos ojos verdes fijaban a Don Quijote. Sintió un extraño malestar y abandonó.
Se fueron hacia nuevas aventuras.
Las nuevas aventuras del ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, por Miguel Gabriel de Cervantes Roux, 2005, ediciones Requetefrito, Rennes
Donde Don Quijote y Sancho Panza asistían a un carnaval y de la épica batalla en contra de un dragón y demonios, y de lo que occurió después.
Don Quijote y Sancho Panza pasaban cerca de una ciudad muy grande, que se llama Desmorenal, donde había un carnaval.
Don Quichote le preguntó a su escudero y amigo:
“¿Quieres ir al carnaval, Sancho Panza, mi amigo?
- Oh, sí señor, le respondió Sancho, que estaba sonriendo, mucho me gustaría ir a un carnaval, donde se ve un gran número de colores, de fiestas, de dansas, de música, y de poesía!
- Si lo dices, ¡iremos!”
Y Don Quijote hizo andar su caballo, el orgulloso Rosinante. Entraron en esta ciudad por la puerta principal, y se dirigeron en direccion de una plaza donde se veía una enorme multitud que estaba mirando una obra de teatro, donde un dragón atacaba una señorita.
Don Quijote, que veía esta escena por primera vez en su vida despues de la lectura de las novelas de caballeros, galopó en dirección del comediante y saltó al escenario, tiró de su espada y le pegó con el llano de su espada, dándole un sinfín de golpes que le hizieron gritar. El comediante que estaba atacado le apostrofó:
“ ¿Por qué vuestra eminencia me ataca a mí? ¿Por qué vuestra eminencia a mí me ataca?”
Y Don Quijote de responder:
“ eres un dragon, una criatura del diablo, voy a asesinarte, voy a matarte, y voy a tocar la guitarra con tus ojos! Yo voy a tomar tus uñas y me voy a hacer una chaqueta con ellas!”
Y el comediante de responder:
“ No señor, no soy un dragón, soy un comediante, que únicamente está haciendo su trabajo, ¡nada más!”
Y, cuando le dijo, se sacó la máscara y le mostró su rostro, su piel y sus ojos a Don Quijote. Don Quijote, muy choquado, que empezaba a tener miedo, gritó:
“ Eres un demonio, una obra del diablo, y voy a matarte para evangelizar a los indígenes de esta ciudad que son todos heréticos al servicio del diablo!”
Y volvió a pegarlo con su espada. La multitud que asistía a la escena notó que Don Quijote no era un actor, sino un hombre que estaba atacando el actor. Cuando lo vieron, anduvieron en direccion del escenario y querían atacar a Don Quijote y Sancho, que estaba llorando. Don Quijote, cuando veía a la multitud, pensó que la batalla arriesgaba ser perdida, y decidió huir con Sancho y salir de la ciudad.
Salieron de la ciudad con los gritos y los insultos de la multitud, que no quería más aventuras de Don Quijote.
Las nuevas aventuras del ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, por Miguel Erwan de Cervantes Bois, 2005, ediciones Requetefrito, Rennes
Donde la bravura del caballero andante , Don Quijote se muestra de nuevo , con la extraordinaria erradicacion del peligroso cíclope, terror de toda la Mancha y más lejos…
-« Dulcinea , para tí desbarataré todos los encantadores que el pérfido Frestón me envíe en mi camino. Mis hazañas sin par son para honrar tu nombre y tu bellíssima persona que parece a los rayos del sol de madrugada. Mi brazo y mi corazón…..¿Pero , ¿qué parece a mi vista ? ¿Qué monstruo esconde mi horizonte ? Bien creo que este coloso es un cíclopo tan grande que no veo por encima de su craneo »
- « Para mi , señor , es simplemente una torre , ni más ni menos… »
- « Cállate Sancho , porque hablas mientras que eres ignorante de toda la ciencia de la caballería andante.Créeme porque este cíclope no es un cíclope anodino : es el que da tanto miedo a la princessa Miramalla , poseedora de una inmensa riqueza . Te dejo pensar qué va a pasar si este cíclope roda al suelo gracias a mi espada. Ahora , no es el momento de hablar porque está cada vez más cerca de nosotros. Entonces , escóndete en los matorrales y mírame sólo. »
« Esta historia va de nuevo a terminar muy mal… »
Escuchando todo su amor para dulcinea , Don Quijote se precipitó la espada en la mano con su fiel rocín para derribar esta criatura .Este último no se movía de un centímetro , esperando en paz. Don Quijote, llegado , intentó herirle con su poderosa espada pero sin éxito.Fue en este momento cuando recordó una aventura de un gran caballero de cuyo nombre no quiero acordarme , que mató un cíclope, reventando su único ojo.. Don Quijote empezó a trepar por el cuerpo del cíclopo que le pareció extrañó, semejante a la piedra. Cuando nuestro caballero llegó finalmente arriba, el brillo del ojo transparente dejaba entrever lo que había al interior del monstruo …es decir una maravillosa muchacha que estaba bañándose en traje de Eva. Era demasiado para Don Quijotte que cayó de emoción. Al fin perdió conocimiento de tan grande que fue la caída.Y al lado de su cuerpo muy maltrecho, la irónica torre estaba siempre de pie…
Las nuevas aventuras del ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, por Miguel Flora de Cervantes Bourdoiseau, 2005, ediciones Requetefrito, Rennes
Dónde Don Quijote defiende a su Dulcinea porque un gato le salta sobre las rodillas.
Don Quijote recorría colinas y llanuras en busca de aventuras. Un día cuando se paseaba en una ciudad, encontró a Dulcineay quiso hablarle y declarar su amor. La señora invitó al caballero en su casa para hablar.
- Mi Dulcinea, te quiero, dijo Don Quijote.
- Lo sé pero no puedo casarme contigo, dijo la señora.
- ¿ Por qué ? ¡ Soy un famoso caballero !
La señora parecía muy mal a gusto.
- ¡ Estamos en el siglo XVII ! ¡ No hay más caballeros !
Un gato saltó sobre las rodillas de la señora.
- ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Ahahhahhahhaaaahhh !!!!! ¡ Un monstruo , en tus piernas !
La pobre señora no tuvo el tiempo de decir otra cosa que Don Quijote mató al gato con su espada. Dulcinea, chocada, le echó de su casa y le dijo que no regresara.
Las nuevas aventuras del ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, por Miguel Frantz de Cervantes Koskas, 2005, ediciones Requetefrito, Rennes
Donde se lee la historia más espectacular de las aventuras del valeroso Don Quijote y su servitor Sancho Panza, en la que podemos reír y ver la historia totalemente loca del héroe que cree que su sombra es un hombre.
Se pasaba por la tarde, habia un magnífico sol y nuestro hidalgo se paseaba con su servitor Sancho Pansa. Andaban tranquilamente hacia otras aventuras, Don Quijote llevaba su armura, su escudo, su espada y su caballo Rocinante cuando vio a un hombre negro delante de él. El héroe fue sorprendido y su escudero que había visto la agitación de su amo le preguntó :
"-¿Qué pasa ?
-¡¡Mira !! ¿No ves al hombre delante de mí? respondió su amo.
- ¡¡Pero, es su sombra, señor !!! dijo el otro con estupefacción
- ¡¡El hombre me está siguiendo!!
- ¡Vuestra merced, no es un hombre sino su sombra!
- Amigo mío, digo que es un hombre y si me permites hablar con él se lo preguntaré.
- Pero ..........
-¡¡Cállate!
Entonces ,el héroe se puso cerca del estranjero :
"¿Cómo te llamas caballero?"
Sonrió Sancho Pansa porque la sombra no respondió. Continuó Don Quijote :
"Soy Don Quijote de la Mancha ,un gran caballero andante que quiere encontrar enemigos como gigantes o leones que matar.Si no me conoces, mira esta magnifica espada.”
Salió su espada y su sombra hizo lo mismo ; entonces el hidalgo exclamó:
-"¡Atención Sancho, tiene una espada!"
El hidalgo de la Mancha atacó al hombre negro.Pero enseguida rodó al suelo, lo que hizo reír a su servidor. Don Quijote que había visto que su escudero se burlaba de él dijo:
"¡Socorréme!, ¡ayúdame!"
En este momento pasó una gran nube y la sombra desapareció. El héroe vio que el hombre ya no estaba y creyó que había tenido miedo de él. Al fin se sintió contento y orgulloso.
Las nuevas aventuras del ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, por Miguel Jean-Melaine de Cervantes Eon, 2005, ediciones Requetefrito, Rennes
Del buen galardón que el hidalgo Don Quijote tuvo al dárselas de héroe queriendo siempre mostrar su valor en las situaciones mas peligrosas.
En su camino, Don Quijote y Sancho Panza se encontraron con un vendedor cuando estaban en el campo. El hombre les dijo :
« - ¡ Hola señores !
- ¡ Hola vendedor ! ¿ Tienes tú noticias de la ciudad ? preguntó Don Quijote.
- No, pero he oído decir que un oso se esconde en el bosque que ven delante de ustedes, que es enorme y por eso aterorriza toda la población que vive en el campo alrededor del bosque…
- ¡ Es un trabajo para mí ! ¡ Quiero ir a acometer este oso ! ¡ Y de esta manera, podréis ver el valor de Don Quijote y darme por testimonio ! ¡ Te confío mi fiel caballo, Rocinante ! »
Su escudero le suplicó que desistiese de tal empreza pero su amo no le escuchó. Dejaron Rocinante y el burro de Sancho con el vendedor y recorrieron el bosque. No encontraron nada durante el tiempo que buscaron, pero cuando volvieron, los caballos habían desaparecido y el vendedor no estaba allí. Pues Don Quijote y Sancho Panza, furiosos, reemprendieron su camino cabalgando vacas que encontraron en los campos czercanos, pensando no confiar en nadie más.
Las nuevas aventuras del ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, por Miguel Pierre-Alexis de Cervantes Rouillé, 2005, ediciones Requetefrito, Rennes
Donde el salvador Don Quijote y su escudero Sancho Panza encontraron a un padre que golpeaba a su niño y Don Quijote mostró otra vez su locura
En el camino, Don Quijote y Sancho Panza oyeron un grito de niño.
Don Quijote fue a ver a este niño que le explicó que su padre le golpeaba. Don Quijote, como salvador, fue con el niño a ver a su padre y durante el viaje, el niño dijo a Don Quijote :
« Señor de armadura, no se preocupe por mi padre, es normal que me golpée si hago tonterías.
-No es normal que un padre golpée a su niño cuando este niño es como tú, quizás tu padre sea un enviado satánico y no puede controlarse.
-¡No, mi padre es muy normal y no es un enviado satánico !
-No sabes bien de qué estas hablando, no sabes quien es Frestón como yo »
« Tú, enviado satánico, te ordeno que pague a este niño para que pueda salir de tu casa.»
El hombre respondió :
« Voto a tal, este niño es mi chico y sé lo que tengo que hacer para educarlo.
-¿Sabes a quién estás hablando ?
-Si lo sé, a un hombre pintoresco con una armadura. »
Don Quijote le amenazó con su lanza y dijo :
« Soy Don Quijote de la Mancha, yo combatí leones y numerosas personas no me quieren y particularmente Freston, que ya transformó molinos en gigantes. »
Sancho Panza intervino para separar a los dos hombres y dijo :
« Señor tenemos un largo viaje que hacer…Por favor, venga conmigo.
-Sí, Sancho, no perdamos nuestro tiempo con este hombre. »
Don Quijote y Sancho siguieron caminando para ver otras aventuras.
Las nuevas aventuras del ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, por Miguel Renaud de Cervantes Le Dafniet, 2005, ediciones Requetefrito, Rennes
Donde Don Quijote y su fiel escudero Sancho Panza fueron las víctimas de los encantos de una astuta chica, quedando el hidalgo sin dinero ni caballo.
Don Quijote y Sancho Panza se paseaban por la Mäncha. Encontraron a una mujer, bastante joven y linda que se dirigió a ellos. Don Quijotte creyó que era una princesa perdida en el campo y desamparada entonce, lo propuso ayudarla. La chica lo dijo que sólo se paseaba pero quiso tener un ramo de flores:
- ¿Lo oyes, Sancho ? La princesa quisiera flores.
- Señor, no creo que sea una princesa…
- No seas irrepetuoso y ve a coger magníficas flores para la señorita.
- Bueno : ¿qué flores quisiera, princesa?
- Quisiera flores azules con puntos rojos.
- ¡Adelante, vamos Sancho!
Y Sancho se fue por el campo, buscando flores que no existían. En esto la niña preguntó :
- ¿Señor, quien es usted?
- Soy el más grande y valeroso caballero andante, y le protejo.
- Señor, estoy cansada, ¿podría montar en su caballo?
- Sí, y me voy a acompañarle hasta su castillo.
La mujer, comprobando que su bolsa estaba atada a su silla de montar, debía apartar al hidalgo ingenuoso despues de quitarse de encima a Sancho.
- Por favor caballero, ¿podría mirar el caballo?, creo que tiene una espina en el casco.
Don Quijote se bajó para mirar el casco de Rocinante. De repente, la chica acosó a Rocinante y se fue al galope con las provisiones y la bolsa, quedando Don Quijotte sin nada, perdido en la Mancha.
Las nuevas aventuras del ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha, por Miguel Sara de Cervantes Lafarge, 2005, ediciones Requetefrito, Rennes